La Giralda tiene la estructura clásica de los alminares almohades y que se seguirá usando durante siglos en la mayoría de los campanarios mudéjares. Está compuesta de un prisma central de base cuadrada, rodeada por los cuatro muros externos. Entre ambas estructuras se situaban las rampas de subida, que en el caso de la Giralda y por su gran tamaño, permitía incluso el acceso a caballo.
La decoración exterior se basa en vanos bíforos o ajimeces, bien con arcos de herradura semicirculares o polilobulados, rodeados por alfiz y acogidos por otro gran arco lobulado apuntado (arco túmido).
En las calles laterales hay arcos murales ciegos y se extienden paños de “sebka” así llamada la retícula que forman dichos arcos polilobulados cuando se extienden por amplias superficies murales y que desde lejos semejan ser una red de rombos. Los dos tercios inferiores de la torre corresponden al alminar de la antigua mezquita de la ciudad, de finales del siglo XII, en la época almohade, mientras que el tercio superior es una construcción sobrepuesta en época cristiana para albergar las campanas. En su cúspide se halla una bola llamada tinaja sobre la cual se alza el Giraldillo, estatua que hace las funciones de veleta y que fue la escultura en bronce más grande del Renacimiento europeo y que por extensión vino a dar nombre a toda la torre, pues históricamente se comenzó a denominar Giralda (literalmente “que gira”) a la veleta.
La parte del primitivo alminar mide casi 82 m de altura y el total de la torre, con el remate superior cristiano, 98,5 m, y 104,1 m de altura con el Giraldillo que tiene más de cuatro metros de altura, siete contando el pedestal, y pesa 1.015 kg.