Los almohades al construir la nueva mezquita mayor, ampliar la muralla y al ubicar la residencia real en los Alcázares configuraron una nueva ciudad, mejor estructurada, que le permitió desarrollar un nuevo puerto, aprovechando las cotas más bajas de la ciudad, que se ubicará en un nuevo lugar geográfico conocido desde época moderna como Arenal, en consecuencia comienza una actividad económica de gran calado vinculada al río, donde construyen las primitivas atarazanas. Así pues, el puerto estaría circunscrito y desarrollado a extramuros de la muralla de protección de la ciudad.

La Torre del Oro de Sevilla, construida en el primer tercio del siglo XIII (data del 1221), es una torre militar albarrana (es decir, separada del conjunto de las murallas), pero unido a ellas por un muro tendido hasta la llamada Torre de la Plata, cerrando y protegiendo así la zona del Arenal.

Su ubicación responde a que en este punto se unía al Guadalquivir las aguas del río Tagerete que venía por la calle Arroyo hasta la actual calle San Fernando.